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Publicar una novela puede parecer una hazaña imposible cuando estás del otro lado: con la cabeza llena de ideas pero sin saber por dónde empezar. Yo también estuve ahí. Y si hay algo que aprendí en el proceso de escribir, editar y autopublicar mi primera novela es esto: no necesitás saberlo todo desde el principio, pero sí necesitás decidirte a empezar.

En este post te voy a contar cuáles fueron los 10 pasos clave que me ayudaron a transformar una historia que sólo existía en mi mente en un libro publicado. Ojalá te sirvan como mapa para que vos también puedas recorrer tu propio camino hacia la publicación.

Si querés ver el video que acompaña esta nota, podés hacerlo acá:

1. Empezar con una idea que te emocione

Parece obvio, pero muchas veces arrancamos con ideas que creemos que “funcionan”, sin detenernos a pensar si realmente nos importan. La historia que terminé publicando nació de una mezcla de obsesiones personales y emociones muy profundas. No era perfecta, pero me daba ganas de volver a ella cada día. Y eso es fundamental para sostener un proyecto largo como una novela.

2. Clarificar de qué va tu historia

Una vez que tenía la idea general, necesitaba entender qué quería contar exactamente. ¿Cuál era el conflicto principal? ¿Quién era el protagonista y qué quería lograr? Tener claro el corazón de la historia me ayudó a no desviarme cada vez que aparecía una nueva “idea brillante” que amenazaba con cambiar todo. Y, sobre todo, me dio confianza.

3. Organizarme para escribir (aunque tuviera poco tiempo)

Yo no vivía de escribir, así que tuve que aprender a escribir en huecos: una hora antes de ir al trabajo, media hora en el almuerzo, veinte minutos antes de dormir. Me armé una rutina realista, sin exigirme ritmos imposibles. Y, cada vez que cumplía, lo celebraba. Lo importante no es escribir mucho, sino escribir seguido.

4. Mantener la motivación en los momentos difíciles

Spoiler: incluso si amás tu historia, va a haber días en los que no tengas ganas de escribir. O momentos en los que sientas que todo lo que escribiste es un desastre. A mí me ayudó tener un cuaderno donde anotaba por qué esta historia era importante para mí. Volver a leer esas razones me reconectaba con mi propósito y me daba fuerzas para seguir.

5. No editar mientras escribís (o al menos intentarlo)

Este consejo me salvó: no te detengas a corregir cada frase mientras estás en la etapa de escritura bruta. Si te trabás editando todo lo que escribís, nunca vas a avanzar. Yo me puse una regla: escribir primero, revisar después. Así pude llegar al final sin quedarme estancada en los primeros capítulos una y otra vez.

6. Armar un plan de revisión

Una vez terminado el primer borrador, hice una pausa. Después, empecé a leer mi novela como si no la hubiera escrito yo, tomando nota de lo que funcionaba y lo que no. Hice varias versiones. En cada una me enfoqué en un aspecto: estructura, personajes, estilo. Esto me ayudó a no sentirme abrumada por querer corregir todo a la vez.

7. Aprender sobre edición y publicación independiente

Si quería autopublicar, necesitaba entender cómo funcionaba ese mundo. Investigué sobre corrección profesional, diseño de portada, maquetación, plataformas de publicación y estrategias de lanzamiento. No aprendí todo en un día, pero fui armando un pequeño plan con pasos concretos. Y busqué ayuda cuando lo necesité.

8. Invertir en mi historia

Sí, publicar un libro tiene costos. Y en ese momento me pregunté: ¿cuánto vale cumplir este sueño? Decidí invertir en una correctora, en una portada profesional y en una buena maquetación. No sólo porque quería un libro que estuviera a la altura de lo que había escrito, sino porque entendí que mi historia lo merecía.

9. Compartir el proceso con mi comunidad

Una de las cosas más lindas que hice fue empezar a contar lo que estaba escribiendo. No con el objetivo de vender desde el primer momento, sino para conectar con otros lectores y escritores. Compartí mis avances, mis dudas, mis aprendizajes. Y eso generó una comunidad que después quiso leer lo que publiqué.

10. Dejar de postergar y tomar una decisión

Llegó un punto en el que ya no podía seguir editando infinitamente. Siempre iba a haber algo para corregir, algo que podría estar mejor. Pero si quería publicar, tenía que aceptar que la perfección no existe. Cerré el archivo, subí el libro a la plataforma y me animé a decir: “Está listo”.


¿Querés publicar tu novela pero no sabés por dónde empezar?

Grabé un video donde desarrollo cada uno de estos pasos con más detalles, ejemplos y consejos prácticos. Si sentís que tu novela está estancada o que no sabés cómo avanzar, te invito a verlo. No es una fórmula mágica, pero sí puede ayudarte a construir tu propio camino.

🎥 Mirá el video completo acá

Y si querés que te acompañe más de cerca en el proceso, en mi escuela de escritura tengo cursos y mentorías diseñadas para que pases de la idea al libro publicado sin sentirte solo ni perdido.